Queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial de cualquier los contenidos e imágenes de este blog sin la expresa autorización del mismo.

jueves, 15 de septiembre de 2011

El momento de JMOR

Foto I: Pocas veces habré visto a JMOR con americana en un sorteo. Sería la ilusión que nos hizo a todos ponernos de tiros largos, ¿verdad? FotoII: Con esta imagen, un robado evidente, el tosiriano desmontó mi mentirijilla de haber subido apeonando a la cuerda de Hatoblanco.
Lo conocí una mañana en la junta de Hatoblanco. Era el estreno de Monteros de Tradición y aún no habíamos sorteado. Vamos, que la criatura estaba aún sin bautizar.
Iba yo decidido a decirle cuatro cosas bien dichas y a la cara a un plato de migas cuando una mano me tocó por detrás (en el hombro, ¿eh?) y una voz amable se dirigió a mi:
-"Hola. Soy José María ortega."
Con toda mi concentración puesta en las migas y aún con resaca del trasnoche en Brazatortas, ni me enteré:
- "¿eiinn?
- "Sí, verás,... soy Jotamor. Nos hemos escrito alguna vez."
Y allí mantuvimos nuestra primera tertulia presencial, que se llama ahora modernamente. Porque antes nos habíamos cruzado ya algunos comentarios, con mala leche los menos y buena los más.
Y aquel mismo día de Noviembre nos puso el destino en la misma junta, y un rato después en la misma armada, y una cabalgada después, casi en el mismo canuto, que es como llaman los lugareños a las bocas de esos barranquetes que coronan la mítica, desde entonces, cuerda de Hatoblanco.
Nos sirvió ,mi fraude en la ascensión y el posterior esclarecimiento por parte del letrado, para cosechar visitas y comentarios en cantidad en nuestros respectivos cortijos de intelné. Y me sirvió para conocerlo, tratarlo y leerlo con ganas.
De aquel bautizo del grupo me llevé el trasnoche con Peri, los Villenes y algunas fuerzas que vinieron de refuerzo. Me llevé el lance frustrado de un marranaco que la rehala de Vazquez me metió en los cojones y que yo no tuve de eso mismo ni para meterlo en cruz, mitad por mi torpeza y mitad por la astucia del animal. Me llevé también una marrana que, por los mismos pasos, esta vez sí, se llevó un precioso tiro sin visor que dió con sus huesos en tierra. Me quedo, yo y muchos, con la mejor sobremesa que recuerdo en mucho tiempo después de una jornada de discretos resultados. Pero me quedo, sin duda, con la oportunidad magnífica de haber conocido gente como JMOR y de seguir cazando con muchos de ellos.
Este fin de semana, en el marco de Ibercaza, presenta José María su libro "Tirando al Monte" y no tengo por menos que desearle que disfrute de su momento. Un simple juntaletras como yo estaría feliz de tener un ejemplar dedicado de esa obra,...aunque lo de la mula....eso no te lo perdono.
Uno de linares.

6 comentarios:

JMOR dijo...

Lo peor de tan bonito alias es que se lo puso él y resulta por lo tanto indoloro. Yo, por ejemplo, hubiera sido mucho más cruel: Le hubiera puesto una rodajita de tomate por encima y, en lo alto, una anchoa; todo ello, con una generosa pizca de pimienta y pinchado con un palillo, de manera que al pinchar cruja el picatoste sin romperse, en mi pueblo se llama "twist"; pero en siendo de Linares no hace falta tanto adorno.

Picatoste dijo...

No es poca cosa el picatoste. Sepa usted, señor letrado, que hace excepcional maridaje lo mismo con las saladas viandas que apunta en su comentario que con un poquito de azucar y un copazo a las tres de la madrugada en la sierra.
Y a esa maravilla de la gastronomía le llama usted...¿twist?
Ya lo decía "El Guerra",...si es que hay gente pa tó.
Intentaré estar presente mañana en la presentación. Si no me fuera posible, ya te pediré por mail un ejemplar y me lo firmas en arrebolares o donde primero nos veamos.
Saludos.
Fdo. Twist

Anónimo dijo...

Jose ignacio Ramos se llevó de hatoblanco, además de esos buenos ratos, un cochinaco medalla.

Anónimo dijo...

Qué tarde la que echamos con Popi!!! De lujo. De acuerdo con Paco, de los mejores ratos en la sierra.
S

Anónimo dijo...

¿por quE la llaman IBERCAZA si parece MTCAZA?

TIRANDO AL MONTE dijo...

Muchísimas gracias a la espectacular cuadrilla de buenos amigos y apoderados intervinientes: al sumiller Tomy Villén, al introductor Perico Lillo, al presentador José Luis Marín y a todos los que colaboraron en el generoso indulto de este toro.